Diseño desde el flujo, no desde el dispositivo
Antes de elegir lector o modelo de verificación, se define el recorrido: dónde se forma la cola, cuánto tarda una lectura en hora punta, qué ocurre cuando alguien no es reconocido. Un torniquete con verificación facial en metro exige menos de un segundo por persona; en una estación de cercanías, la validación en andén sin frenar el paso cambia por completo el planteamiento.